
Miss España
Encontró una banda en una caja de disfraces del carnaval y se coronó ella solita. Ahora necesita damas de honor.
Día de carnaval en el manicomio
Todos los internos se han fugado disfrazados. Aquí tienes quién puede llamar esta noche y lo que te tiene preparado. El Doctor, como siempre, llama el último.
31 fugados

Encontró una banda en una caja de disfraces del carnaval y se coronó ella solita. Ahora necesita damas de honor.

Internado desde hace cuarenta años, por fin quiere jubilarse. Necesita un sucesor.

Se cree en plena campaña electoral y ha convertido el salón en un mitin. Busca sucesor.

Lo internaron por condenar a cadena perpetua a su propio gato por tirar una maceta. Su peluca está hecha con la moqueta de la sala común y su mazo es un zapato.

Se ha fugado para salvar al mundo de todas las ofensas. Abre un tribunal moral.

Levanta de la mañana a la noche una pesa hecha con platos de cartón. Un enfermero le juró que la verdadera fuerza está en los pulgares: desde entonces organiza peleas de pulgares para encontrar a alguien más fuerte que él.

Se pasó treinta años contando los azulejos de su celda. Solo recuerda dos operaciones: multiplicar por dos y partir por la mitad.

Tiene 45 años pero está convencido de que tiene 8. Quiere ver a los mayores jugar a piedra, papel o tijera, y él lleva las apuestas.

Sigue montando guardia ante una puerta que ya no existe y busca relevo. Regla número uno: nunca sonreír.

Se fugó entre purpurina, convencida de ser la estrella del carnaval. Busca artistas para su show.

No ha hecho reír a nadie desde 1987. Desesperado, te suplica que le enseñes cómo se hace.

Se cree una estrella de Eurovisión y está haciendo audiciones de coristas para su gira.

Ha plantado su tipi en el salón y ya solo se comunica con señales de humo. Tiene un mensaje urgente para vosotros.

Perdió su tocadiscos durante la fuga y tiene una canción metida en la cabeza cuyo título no consigue recordar.

Perdió su pata de palo escalando el muro del manicomio. Por solidaridad, exige que todo el mundo esté en igualdad de condiciones.

Vigila una frontera imaginaria en mitad del salón. Nadie pasa sin interrogatorio.

Sigue repartiendo el correo del manicomio, con treinta años de retraso. Nadie sabe qué pone en la carta.

Lee el futuro en los posos del café de la enfermería. Ya sabe quién va a llamar después.

Lleva veinte años investigando un crimen que nunca ocurrió. Esta noche, su sospechoso eres tú.

Cleptómano roído por los remordimientos: todo lo que roba se lo mete en el bolsillo al primero que pasa.

Lleva gafas de sol hasta para dormir y sospecha que todo el mundo va de farol, su madre incluida. Quiere demostrar que eres un tramposo.

Colecciona los secretos más vergonzosos de todo el manicomio, y necesita material nuevo.

El único peligroso de verdad del manicomio. Cuando entra, todos retroceden. Pero ha encontrado a alguien que se le parece.

Se fugó del brazo del primero que pasaba y tiene consejos de vida para todo el mundo.

El más agarrado del manicomio. Nunca ha pagado una ronda en su vida, pero organiza un bote para su propio cumpleaños.

Se cree el rey del carnaval y ha traído un roscón. Empezado.

Está convencido de que es un unicornio y solo se alimenta de amor y de piropos.

Asegura que todas las mentes de la sala están conectadas y quiere demostrarlo.

Ha olvidado quién es. Te suplica que le ayudes a recordarlo.

Está convencido de que lo conoció todo antes que nadie, la rueda incluida.

Se ha pasado la noche persiguiendo a sus pacientes. Llama el último, decidido a poner orden.
La beta está abierta en Android. Bastan dos minutos y una cuenta de Google.